Le cuesta hacer amigos. ¿Cómo podemos ayudarle?
Cuando ves que a tu hijo le cuesta acercarse a los demás, es fácil querer resolverle la vida social. Pero hacer amigos no es una única habilidad ni algo que se pueda forzar.
Relacionarse también se aprende. Escuchar, iniciar una conversación, esperar un turno, pedir entrar en un juego, expresar lo que quiere o gestionar un desacuerdo son habilidades que se pueden practicar.
Primero, mira qué es exactamente lo que le cuesta
No es lo mismo querer jugar y no saber cómo entrar que preferir observar un rato antes de acercarse.
Tampoco es lo mismo tener pocos amigos que sentirse solo.
Antes de etiquetarlo como tímido o poco sociable, observa en qué situaciones está cómodo y en cuáles necesita más ayuda.
Practicad situaciones pequeñas
En casa podéis ensayar frases sencillas:
«¿Puedo jugar con vosotros?»
«¿Quieres jugar conmigo?»
«Esto no me gusta.»
No se trata de darle un guion para controlar cada relación, sino de ampliar las herramientas que tiene disponibles.
Los juegos compartidos, los turnos y los pequeños conflictos familiares también son un espacio donde practicar habilidades sociales.
Vuestro modelo también educa
Los hijos observan cómo saludamos, escuchamos, pedimos ayuda, resolvemos desacuerdos o tratamos a nuestros amigos.
No hace falta dar una lección sobre amistad cada día. Gran parte del aprendizaje social ocurre viendo cómo nos relacionamos.
No hagas las amistades por él
Puedes facilitar oportunidades de encuentro, pero intenta no convertirte en su representante social permanente.
Acompañar es diferente de hablar siempre por él, decidir con quién debe jugar o solucionar cada desacuerdo.
¿Cuándo conviene mirar más allá?
Si tu hijo quiere relacionarse pero queda sistemáticamente aislado, sufre mucho, hay conflictos repetidos o sospechas que otros niños lo rechazan o lo molestan, conviene hablar con la escuela y entender qué pasa en ese contexto.
Cuéntale a Kora qué observas: si quiere jugar, qué hace cuando se acerca a los demás y qué cuenta él de sus relaciones. «Le cuesta hacer amigos» puede describir situaciones muy diferentes.
