Miedos, cambios y situaciones difíciles
Nos separamos. ¿Cómo se lo explicamos a nuestros hijos?
Cuando una pareja se separa, los hijos necesitan sobre todo verdad, estabilidad y la seguridad de que la separación es entre los adultos, no entre los padres y los hijos.
No necesitan conocer los detalles del conflicto. Necesitan entender qué va a pasar con su vida.
Explicadlo con palabras claras
Si es posible y es seguro, explicadlo los dos progenitores en un momento tranquilo.
Podéis decir:
«Hemos decidido que ya no viviremos juntos como pareja. Tú no has hecho nada para que esto ocurra. Te queremos y seguiremos siendo tus padres.»
Después explicad los cambios concretos que ya conozcáis: dónde vivirá cada uno, qué pasará con la escuela y cuándo estará con cada progenitor.
No hace falta darle todas las respuestas el primer día. Sí conviene no inventar las que todavía no sabéis.
Deja muy claro que no es culpa suya
Los niños pueden buscar una explicación en algo que han hecho, dicho o pensado.
Por eso no basta con darlo por supuesto.
Dile explícitamente:
«Esto es una decisión de los adultos. No es por nada que hayas hecho tú.»
Y repítelo si vuelve a preguntar.
No lo pongáis en medio
No tiene que elegir entre progenitores, llevar mensajes ni consolar a un adulto.
Evitad hablar mal del otro delante de él o explicarle detalles que pertenecen al conflicto de pareja.
Vuestra relación como pareja cambia. La responsabilidad de seguir siendo padres continúa siendo adulta.
Dale previsibilidad
En un momento de cambio, saber qué continúa igual da seguridad.
Mantened en la medida de lo posible la escuela, los vínculos importantes, algunas rutinas y los límites cotidianos.
Si habrá dos casas, ayúdale a imaginar cómo será su vida en cada una.
Deja espacio para reacciones diferentes
Puede estar triste, enfadado, parecer que no le importa o hacer la misma pregunta muchas veces.
También pueden aparecer regresiones o cambios de conducta.
No hace falta eliminar rápidamente estas emociones. Escucha, ponles palabras y mantén la estructura que le ayuda a sentirse seguro.
¿Qué conviene evitar?
Evita engañarlo sobre dónde está un progenitor, convertirlo en confidente, compensar con regalos o eliminar todos los límites por culpa.
Y evita prometer una posible reconciliación si la decisión está tomada.
Una excepción importante: si hay violencia
Estas orientaciones están pensadas para separaciones en las que es seguro mantener la relación habitual con ambos progenitores.
Si hay violencia, amenazas, control o miedo, la prioridad es la seguridad del adulto y de los niños. No deben aplicarse automáticamente pautas como potenciar la figura del otro progenitor o mantener el contacto. Hace falta apoyo profesional y especializado.
Si el malestar del niño es intenso o persistente, el conflicto adulto lo deja atrapado en medio o la familia está desbordada, también es recomendable buscar ayuda profesional.
Cuéntale a Kora en qué momento de la separación estáis, qué saben ya los hijos y qué cambios habrá. La idea general es sencilla; preparar las palabras y la estructura concretas necesita entender vuestra situación.
