Repito cosas de mis padres que no quiero repetir
A veces te oyes decir una frase y la reconoces inmediatamente: es exactamente la que te decían a ti.
O reaccionas ante un conflicto de una manera que habías prometido no repetir.
Darte cuenta no significa que estés condenado a educar igual. Es el punto desde el que puedes empezar a observar qué haces y decidir qué quieres conservar y qué quieres cambiar.
No intentes cambiar toda tu historia en un día
Busca una situación concreta.
Quizá gritas cuando no te hacen caso. Quizá te cuesta tolerar el llanto. Quizá exiges mucho ante los errores.
Pregúntate:
¿Qué ocurre justo antes de que aparezca esta respuesta automática?
Diferencia lo que aprendiste de lo que quieres transmitir
La manera en que nos educaron forma parte de nosotros, pero no todas las respuestas heredadas tienen el mismo valor.
Algunas cosas quizá quieras conservarlas.
Otras ya no encajan con los valores que quieres vivir en casa.
Poner nombre a esta diferencia ayuda a pasar de reaccionar automáticamente a educar con más conciencia.
Prepara una respuesta alternativa
No basta con pensar «no quiero gritar».
¿Qué harás cuando llegue ese momento?
Puedes preparar una frase, apartarte unos segundos si la situación es segura o decidir qué límite quieres sostener sin repetir la forma en que te lo ponían a ti.
Si vuelves a repetirlo, repara
Cambiar un patrón no es lineal.
Si has gritado o has dicho algo que no querías decir, puedes reconocerlo:
«Eso que te he dicho no está bien. Estaba enfadado, pero puedo decirlo de otra manera.»
Ser referente no significa ser perfecto. También educamos cuando asumimos los errores.
Mírate sin dejar de mirar a tu hijo
Trabajar tus patrones no significa convertir cada situación de crianza en un análisis de tu pasado.
La pregunta sigue siendo: ¿qué necesita mi hijo ahora y cómo quiero responder yo?
Si notas que determinadas experiencias de tu historia te desbordan, te hacen perder el control a menudo o son muy difíciles de revisar solo, buscar apoyo profesional puede ser una buena ayuda.
Cuéntale a Kora qué reacción concreta te preocupa y en qué momentos aparece. Identificar una secuencia repetida es el primer paso para construir una respuesta diferente.
